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Uno de los problemas que tomó más relevancia desde las primeras reuniones del Consejo, es la falta de agremiación por parte de los productores frutihortícolas. “Al no existir entidades que los aglutinen fue muy difícil detectar personas que reflejen las inquietudes del sector, de manera institucional” explicó Carlos Sartor, Secretario del Sistema Agropecuario, Agroalimentos y Biocombustibles.
Como primer paso en este sentido se implementó el Registro de Productores y Productos Primarios, conjuntamente con los ministerios de Salud -a través de la Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria (ASSAL)- y de Gobierno y Reforma del Estado –a través del Instituto Provincial de Estadísticas y Censos (INTA).
Con ese registro comenzó a cumplirse la primera etapa -de identificación-, para lograr la trazabilidad de los productos, que permite conocer y reproducir su historial de elaboración y distribución, y localizar los problemas que puedan surgir, para evitarlos en el futuro. De esta forma, el registro permitirá contar con información precisa para la toma de decisiones políticas y estratégicas desde una perspectiva integral (reunirá a los productores de todas las cadenas agroalimentarias). La inscripción, obligatoria, y la actualización periódica de la actividad se agilizó debido a su implementación por vía electrónica.
Otro aspecto preocupante, y muy frecuente en la actividad, fue el trabajo informal. Según explicó Sartor, “el sector demanda mucha mano de obra no calificada, pero no existen normas legales que hagan viable su contratación sin mayores trabas, por ser temporaria o de horas por día”. En este sentido, la cartera productiva ha acompañado a los actores en la modificación de la Ley de Trabajo del Personal Temporario, que incluye changarines de mercados y peones rurales. Con respecto a estos últimos, el ministro Juan José Bertero ha instalado el tema en el Consejo Federal Agropecuario (CFA), llevando lo debatido conjuntamente con el Ministerio de Trabajo, la Federación de Mercados y las asociaciones de productores. También se planea, junto con asociaciones de productores cordobeses y entrerrianos, acercar propuestas de modificación de la ley al Congreso Nacional.
La falta de incorporación de tecnología es otra de las falencias en la Cadena Frutihortícola. Los datos arrojan que es mínima la cantidad de productores que han registrado un avance en técnicas de riego. La utilización de tractores ha disminuido considerablemente, registrándose una escasa reposición de los mismos, teniendo el 61 % una antigüedad de 20 a 40 años. Frente a esta situación la Cadena trabajó conjuntamente con las Agencias para el Desarrollo y la Dirección de Desarrollo Territorial del Ministerio de la Producción generando asistencia financiera.
Según el Director Provincial de Desarrollo Territorial, Mauro Casella, “esta herramienta de “apalancamiento” a productores, dedicada a mejorar la competitividad de la explotación, consiste en un línea de créditos blandos hechos “a medida”. Para acceder a dichos créditos, los productores presentan, junto con ingenieros agrónomos habilitados, un proyecto destinado a la reconversión tecnológica en la produccion, o comercialización.” Mediante la Resolución Nº 411/09 se dio una forma final a estos créditos, que tienen un tope de 40.000 pesos por beneficiario a una tasa del 12 % anual.
Por otro lado, atendiendo a la necesidad de realizar la promoción del consumo saludable e introducir el “compre local”, se implementó este año, junto con la ASSAL y el Ministerio de Educación, el programa de Alimentación Saludable y Segura como contenido transversal en las currículas de las escuelas. “El programa surge de una preocupación vertida en el Plan Estratégico, donde veíamos que disminuyó tremendamente la utilización de hortalizas en el consumo hogareño, ya que la gente no está bien informada sobre las comidas saludables. Por otro lado están las personas con escasos recursos, que reemplazan este tipo de alimentos por otros de menor costo” explicó el Ing. Ricardo Bochinfuso, quien coordina junto con el Ing. Alberto Bevilacqua, la Cadena Frutihortícola.
Para ello se realizó la capacitación a docentes de toda la provincia. En el Nodo Santa Fe la jornada contó con más de doscientos asistentes que participaron en distintos talleres didácticos, entre ellos de química, cocina, pediatría, etc. Los mercados de producción de Santa Fe y Rosario, junto con la Imprenta Oficial realizaron el material que se entrega a escuelas de forma gratuita.
La licenciada Mónica Quinteros, miembro del Gabinete Técnico de la cartera de la Producción se refirió a otros proyectos que se están gestando en la actualidad en el programa Alimentación Saludable y Segura. Al respecto comentó que “se creó el Observatorio de Alimentación Saludable, que es un espacio entre los ministerios de Producción y Educación, y la ASSAL para monitorear –sobre todo a nivel medios- la problemática de la alimentación en los niños.” Paralelamente a este programa surgió, junto con otras Cadenas agroalimentarias, la necesidad de revisar el protocolo de los comedores escolares, que se está llevando a cabo junto con un grupo de nutricionistas. “Buscamos ampliar la variedad en el menú y dar mucho más ingerencia a los productos hortícolas. El ministerio va a trabajar con la logística para Santa Fe, Rosario y Reconquista que conecte los productores de las Cadenas con los comedores escolares”, explicó Quinteros.
Siguiendo con el plan de desarrollo del sector, y en el marco de la normativa nacional sobre Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) −que persigue la inocuidad y calidad de los productos estableciendo prácticas de manejo de producción, transporte y empaque−, se ha realizado la formación de capacitadores en BPA. Según explicó el Ingeniero Bevilacqua, “dicha normativa, que será de carácter obligatorio, requiere de Ingenieros Agrónomos capacitados y habilitados. Por ello, junto con la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos de la Nación y el Colegio de Ingenieros Agrónomos se dictó una capacitación donde fueron habilitados más de 20 profesionales.” Para la parte práctica de los cursos cada asistente debió elegir y relevar información sobre un productor de la zona. Con esta información deberán realizar un proyecto final de aplicación específica de BPA.
La horticultura, que históricamente fue una actividad importante para la zona, hoy a perdido un 23 % de sus productores, a consecuencia de la baja rentabilidad.
En la actualidad, los pequeños productores –con menos de cinco hectáreas– se han incrementado en un 60%, teniendo la mayor parte de ellos sólo dos hectáreas de cultivo.
Graficando esta situación, Bochinfuso comentó que “en la zona de Monte Vera, Angel Gallardo, Arroyo Aguiar y Recreo había más de 1.000 hectáreas de tomate por año, y hoy no encontramos más de 40 hectáreas dedicadas a ese cultivo.”
Por otro lado se registra la dificultad para competir con producciones de otras provincias, la falta de tecnología para minimizar las pérdidas en la poscosecha, una muy alta dependencia del mercado doméstico, el costo elevado de fertilizantes, y cuestiones climáticas como inundaciones, pedradas y calores excesivos. Esta situación desemboca en la necesaria participación de los actores de la Cadena para resolver problemas en conjunto. Refiriéndose a este tema, Bochinfuso agregó que “nosotros estamos tratando de concientizar al productor para que se institucionalice y pueda generar reclamos de manera grupal. Nuestro objetivo es seguir cohesionando el grupo que forma el Consejo Económico de la Cadena.”
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